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5.9.07

Andrea y la Democracia (Excelsior, 050907)


La cadena de televisión estadounidense CBS lanzará el próximo 19 de septiembre un nuevo reality show llamado Kid Nation, algo así como el país de los niños. El formato del programa es simple, 40 niños de entre 8 y 15 años provenientes de todo el país, vivirán solos por 40 días en Bonanza City, un pueblo fantasma de Nuevo México.

La referencia obvia es aquella perturbadora novela del premio nobel William Golding publicada en 1954, El Señor de las Moscas, en la que un grupo de niños de entre 6 y 12 años naufragan en una isla desierta, y que en búsqueda de la sobrevivencia colectiva encontraron el dominio de los más fuertes, la dictadura de las individualidades, la violencia y la intolerancia: la barbarie.

El programa de la CBS es inevitablemente político (y perturbador), pero dista de la anarquía de la obra de Golding. El experimento de Kid Nation nace como una democracia en la que mediante un comité de 4 niños se gobiernan las políticas locales y por supuesto, como en toda democracia, las tensiones de clase (por aquello de la división del trabajo) son evidentes y las tentaciones autocráticas están siempre latentes.

Pero más allá del desarrollo del programa es alucinante leer los testimoniales de los niños y niñas participantes, a los que se les aplicó una batería de preguntas sobre cuestiones enteramente políticas. La gran mayoría de estos 40 niños nacidos entre 1992 y 1999 tienen dos temas centrales de consternación: el deterioro ambiental y la desigualdad. Rechazan claramente la guerra en Irak y el desempeño del Presidente Bush y encuentran en el tema migratorio un punto de polarización.

Y uno se pregunta, ¿qué dirían niños mexicanos en un experimento similar? Aquí es inevitable ponerse personal. Porque uno no puede pensar en la democracia mexicana sin pensar en los últimos ¿7 años? ¿10 años? ¿13 años? Vamos, sin pensar en la historia reciente. Y no, uno no puede pensar en la historia reciente sin ponerse vivencial. Pienso en 1994, pienso hoy, en 2007, y pienso en el ineludible 2012.

En 1994 México saltó, cayó, se sacudió y anduvo mermado hacia la democracia. Yo iniciaba mi licenciatura en el CIDE, nació mi sobrina Andrea, y yo era incapaz de entender a cabalidad el momento histórico. Entre el alzamiento en Chiapas, el asesinato de Colosio y los Acuerdos de Barcelona perdimos perspectiva. Era el inicio formal de la vida democrática en México: los arreglos formales entre partidos, la primera elección limpia en más de 82 años, y la consolidación de IFE como un organismo autónomo y ciudadano para organizar y vigilar las elecciones.

En 2007 Andrea, aquella sobrina nacida en 1994 tiene 13 años y su percepción de la democracia mexicana es contundente: la elección periódica entre 3 partidos que no le generan ninguna simpatía y la relación ruidosa y estéril entre el legislativo y el ejecutivo. Yo no sé qué decirle. Le cuento que nos vimos forzados a fortalecer en exceso a los partidos para darle viabilidad a la democracia procedimental en México, que gracias a eso pudo haber alternancia en el 2000, que en efecto, los partidos políticos han pasado de ser los hijos mimados de la democracia a ser sus ogros, que el vínculo entre ciudadanos y representantes es nulo. En fin, que la democracia mexicana tiene su edad y que como ella no tiene un cuerpo definido, que crece por partes y con un dolor inevitable en las coyunturas.

Le digo todo eso y es claro que ni la convenzo ni me lo creo yo del todo. Pero sigo creyendo en el espacio de lo posible. En la posibilidad de que en el 2012, cuando Andrea vote por primera vez exista al menos la reelección legislativa, y ese su primer voto sea dirigido a un representante que le rinda cuentas, cuya carrera política dependa de su desempeño y la evaluación de sus representados, y no del mandato y la cartera de un partido político fosilizado. En fin, que junto con ella, la democracia mexicana alcance su mayoría de edad.

7.2.07

Demasiado (Excelsior 07/02/07)

El proceso electoral del 2008 en Estados Unidos se encuentra lejano aún y su signo es ya el exceso. Demasía en los números, los personajes, los discursos, los dineros y sí, los vacíos. Demasiados pre-candidatos y demasiado temprano. Demasiados temas y demasiada banalidad en su tratamiento. Demasiado tentador hablar de ello y demasiado pronto quizás para hacerlo con justicia.

Demasiados y demasiado pronto. Los demócratas se encuentran entusiasmados como casi nunca y parecen equivocarse como casi siempre. El partido demócrata, como todos los partidos aglomerantes de izquierda, es víctima de las muchas voces de sus muchas partes. El triunfo en la elección intermedia los dejó demasiado confiados. La elección primaria demócrata será sin duda una elección con excesos, en los gastos de campaña, en las figuras centrales y en el tono de los discursos. La reunión de invierno del Comité Nacional Demócrata el pasado 2 de febrero mostró los excesos tempranos. Bill Richardson como el encuentro curioso de dos excesos, lo demasiado local y lo demasiado internacional. Barack Obama como la síntesis del exceso en la indefinición, un discurso emotivo que evita tomar posiciones claras en política pública. Hillary Clinton como la muestra de la exageración en los gestos y los textos, ni un movimiento, ni una palabra fuera del guión escrito por sus asesores de imagen. John Edwards como síntesis de lo demasiado directo y claro, demasiado a la izquierda para capturar a un electorado demasiado aglutinado en el centro.

Demasiado poco y demasiado tarde. En contraste, los republicanos parecen estar demasiado temerosos e irónicamente demasiado dispuestos a apoyar los excesos de su presidente. El partido republicano, como todos los partidos de derecha, tiene un discurso más coherente y simplista, pero es un discurso demasiado repetido y agotado. Los legisladores republicanos se alejan de la luz pública y se limitan a evitar toda discusión, todo debate, incluso sobre la famosa resolución no vinculante que condenaría el envío de más de 21,000 tropas a Irak. El silencio salvador. Su contienda interna se adivina simple. John McCain es un político con una imagen demasiado diluida, de representar una alternativa moderada a George Bush en 2004, ha pasado a representar el rostro de un partido republicano condenado a apoyar los desaciertos del Presidente. Por su parte, Rudolph Giuliani se perfila a ser el candidato republicano viable, su imagen es la inversión de los excesos, carismático sin ser mesiánico, fuerte sin ser soberbio, republicano sin ser conservador, conocido nacionalmente sin haber pasado por el Congreso y sin estar cerca del debate sobre la guerra en Irak.

Demasiado Bush. Pero pocos políticos representan el exceso como el Presidente Bush. Llamado a ser el Judas inflamable de las campañas hacia el 2008, es ya un Presidente demasiado ambicioso con un espacio demasiado pequeño de maniobra. Aprobado por apenas el 30% de los estadounidenses, sin una mayoría en el Congreso, condenado por propios y extraños, Bush aún se sueña como el gran hombre de los grandes planes. No se puede entender de otro modo la propuesta de presupuesto que presentó apenas el lunes pasado, en la que propone un gasto de 235 mil millones de dólares en defensa nacional, centralmente en Irak y Afganistán. Para tener una idea de la magnitud del gasto propuesto, equivale a la totalidad del presupuesto federal de México en 2007, a tres veces nuestra deuda externa y a la totalidad de la deuda externa de África sub-sahariana. ¡Eso sí que es demasiado!

Are you F _ _ _ _ _ G kidding me???

So, I've been thinking about the role of media on election issues and the specific light through which candidates are evaluated. We all know that old saying that media frames the issues and this defines part of the agenda. We all know how gov't uses that to connect un-connectable dots (like Al Qaeda and Saddam for instance). We all know that main newspapers here, there and un China are the most important source of information, not because they are trust worthy but because everybody else is reading them.

I don't consider myself to be a Unabomber in the making, on the contrary, all my left-winger friends think of me as a neoliberal piece of crap, while, of course, my right-winger friends think I am an inch from becoming a Maoist guerrilla member. I am, well, a political liberal and that goes from trade to sex. But, I have to just say how sick I am of American newspapers and the coverage of the 2008 pre-pre-pre-campaigns.

I mean, most of those guys and girls writing in mainstream media are just waiting for the coffee meeting with the boss to know what to write about and how to do it, I guess that is what they train you for these days in the most prestigious Journalism schools. It makes me sick, I haven't seen a single piece on the Democratic primary that is worth pausing for.

Today, the NYT published two of those pieces. One, talks about Hillary's BANK OF MONEY, you know the story, she is presented like a mercyless wife collecting millions left and right (Literally), closer to Martha Stewart than to Bill Clinton...(which she might be, I guess)

But then, the prime crap is this thing written about the writing of 2 bloggers hired by John Edwards campaign...called, yeah, Edward's Blogger Bloooper, haha, so funny, this Kate Phillips is so creative and fun. So, Mrs Phillips seems to think there is a controversy over the bloggers entries, which use nasty words and she adds "On top of the pair’s vulgar language in some posts, Bill Donohue of the conservative Catholic League called on Tuesday for their ouster from the campaign’s nascent Internet foray, complaining about their anti-Catholic rants."

Vulgar...do I even need to comment on that??

Personally, I find vulgar to validate the views of a religious fanatic on and make them sound like they are representing a sensible chunk of the public opinion. I do think is vulgar to present opinions as facts and do it in such a cowardly/fun manner. I do find vulgar to make a synthesis of people's statements and present it as journalism, omitting in the meantime the content of right-wing bloggers, you know, the ones that begin with 'Jesus hates faggots', for instance.

But hey, there is some decency out there:

Example 1, the comments on that Phillips piece:

"So, Kate Phillips, do you honestly think Bill Donohue is a reasonable man?

Bill Donohue, who said: “The gay community has yet to apologize to straight people for all the damage that they have done” and “People don’t trust the Muslims when it comes to liberty.”

The guy manufactures controversies, and you just play along as if you didn’t have access to Google to check out who this guy is.

— Posted by Joel Patterson"

"[...]Stop getting led around by the nose and do some real reporting.

— Posted by NaR"

"I missed this in the last one. How in the heck can you provide a link to Michelle Malkin in a piece attacking bloggers for being profane? This is a woman who said that we should bomb the middle east and convert them all to Christianity, that it was a GOOD THING that we interred Japanese Americans in World War II AND THAT WE SHOULD DO IT NOW TO ALL MUSLIM-AMERICANS.

If you want hate speech, profane speech then Michelle Malkin is your girl. That you use here positively in this post is an indication of where you are really coming from.

— Posted by NaR"

Example 2. That the media is biased? well, yeah, that is to say that the sky is blue. David Sirota linked to this cool entry on the anti-Edwards bias, like this headline from the Chicago Tribute: "Edwards puts tax hike in mix for health care; Universal plan's cost could hit $120 billion"...well yeah, but how they forgot to menction that Universal plan would cost HALF OF WHAT BUSH WANTS TO SPEND IN IRAQ...am I the only one getting confussed here?


Example 3: this amussing description of Mr Donahue...the main source for that piece in the NYT, who has said things like "Hollywood likes anal sex"...(sublime!)

Example 4: This entry in Unclaimed Territory on John McCain's blogger consultant...the kind of thing you won't find anywhere in the main media...

TTYL...

5.2.07

Inocencia...

Inocencia de la Concepción de Lourdes Escarabarzaleta de la Barquera y Dávalos Pandeada Derecha para servirle a usted y mi segundo apedillo es Precuna de la Buchaca Desembuchanadorsita Tirabuzón y Terrón, Tirabuzón por el padre y Terrón por la Madre...



4.2.07

Las 5 razones por las que iría a un lugar buga

(Si no sabes lo que es buga, lo más probable es que esta entrada carezca de interés, de cualquier modo, Jehova Dios me dotó de un corazón amante y revolucionario, así que en esta página sabrás lo que significa BUGA)

Bueno, retomo las razones:

1. El promedio de edad es de 40 años

2. las chelas cuestan 10-15 pesos

3. hay rockola

4. los migitorios tienen limones

5. Hay abundante y buena botana

1.2.07

No todo está perdido

Ora que ya aprendí a poner videos en mi blog pues ando medio incontrolable...

Me topé con este video de la única

la inigualable

la reina

Laaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaura León



La extraño, es la puritita verdad...

La historia verídica...

de porque estoy meditando dejar el vicio






(En caso que creyeran que no había ningún programa de tv con un budget menor al de Pare de Sufrir: gracias Perú!)

31.1.07

El País del Futuro (Excelsior, 31/01/07)

Hay un pueblito al este de Suiza, se llama Davos y por sus condiciones climáticas únicas es un lugar de residencia altamente recomendado por médicos para pacientes con problemas pulmonares. Al parecer esas mismas condiciones climáticas tienen un efecto acelerador en los presidentes mexicanos que lo visitan durante la cumbre anual del Foro Económico Mundial. El entusiasmo los rebasa y se esfuerzan infantilmente por ser los más aplicados de la clase en globalización económica.

Para nuestra sorpresa Felipe Calderón no fue la excepción. A diferencia de su antecesor, Calderón se había mostrado como un Presidente prudente, sin afanes de dar la nota y con intenciones de estrechar y redefinir las relaciones con América Latina. Hace apenas dos semanas la Canciller Patricia Espinosa había declarado a los medios que México estaba en vías de normalizar las relaciones diplomáticas con Venezuela. Algo hay en Davos. Era totalmente innecesario decir que México era el país del futuro, en contraste con los países que aplican ‘políticas del pasado’. Era sobretodo innecesario nombrar esos países y usar adjetivos como ‘populismo’ y ‘dictaduras’ al mismo tiempo.

Los mexicanos fueron claros al elegir un modelo de crecimiento económico el pasado 2 de julio, entre las propuestas estado-céntricas de López Obrador y la promoción del comercio y el empleo de Felipe Calderón, optaron por el segundo. Del mismo modo, los ciudadanos de otros países han decidido darle cabida a cambios en la política económica, en menor o mayor medida ha sido el caso en Brasil, Argentina, Uruguay, Bolivia, Ecuador, Nicaragua, Perú y sí, Venezuela. ¿Desde que pedestal moral juzgamos las políticas económicas de otras naciones?

Las declaraciones de Calderón fueron innecesarias, torpes y soberbias. Si algo se puede concluir de la inmensa literatura sobre crecimiento económico es que no hay un modelo de crecimiento único. De hecho, los más recientes análisis sobre el efecto de la Inversión Extranjera Directa (IED) en el crecimiento concluyen que no existe un efecto independiente y positivo, sino que depende de la presencia de otros factores, como infraestructura y los sectores específicos en los que se invierte. Es más, no queda siquiera claro si los flujos de capital generan crecimiento o si, por el contrario, los capitales se dirigen a las economías que ya crecieron (o están creciendo).

Por ejemplo, en 2005 la IED mundial sumó 876 mil millones de dólares, de los cuales 542 fueron destinados a países desarrollados. De los 334 restantes, la mitad se dirigió a los 5 países en desarrollo que desde 1996 han permanecido en el ‘Top 5’: China, Hong Kong, Singapur, México y Brasil (en ese orden). Entre México y Brasil acaparan alrededor del 33% del total de IED en América Latina, y México a solas obtuvo el 40% del total de IED dirigido al sector manufacturero en la región.

México ya está entre los aplicados de la clase. En 2005 recibimos poco más de 18 mil millones de dólares, y entre 1994 y 2005 la IED creció en un 11.25% anual. Ahora bien, México se encuentra aún muy por debajo del potencial de IED. Irónicamente, lo que nos hace falta es gobierno, un Estado más fuerte (no más grande), que invierta en la generación de infraestructura, tecnología, vías de comunicación, y especialmente, capital humano. Que sea capaz de traducir el comercio y la inversión en crecimiento, generación de empleos y reducción de la pobreza. Un gobierno que al menos se cuestione cómo es posible que en 15 años, mientras nuestro comercio exterior se ha triplicado y las inversiones se han duplicado, la economía y el empleo han crecido a una tasa menor al 3% anual y 4 de cada 10 mexicanos permanecen en la pobreza. Vaya, un gobierno del futuro.

24.1.07

La mujer, el negro, el hispano y el obrero (Excelsior, 24/01/07)

“Con sólo 15,840 horas hasta la elección del 2008, yo ya estoy harto de la campaña presidencial”, así se titula una de las entradas escritas por David Sirota, autor de uno de los blogs políticos más concurridos en los Estados Unidos. Cosa curiosa, el diálogo entre los principales medios impresos y los blogs ya corre en ambas direcciones. Desde sus inicios, los llamados bloggers han cubierto los contenidos de los medios de comunicación masivos en Estados Unidos, han evidenciado sus resbalones, e incluso han generado ellos mismos noticias clave. Ahora, los principales periódicos estadounidenses se han dado a la tarea de cubrir los contenidos de los blogs, tal como ha ocurrido en días pasados en el Washington Post, el L.A. Times y el New York Times.

El hartazgo prematuro de los bloggers con la elección del 2008 no se debe a la elección misma, sino a su cobertura en medios. En el caso de la elección primaria del Partido Demócrata ha estado plagada de lugares comunes, comentarios banales y análisis francamente nulos. Un encuentro entre etiquetas y preguntas absurdas. La elección primaria demócrata está constreñida a la batalla entre categorías: la mujer (Hillary Clinton), el negro (Barack Obama), el hispano (Bill Richardson) y el blanco de orígenes humildes (John Edwards).

A las categorías, siguen las preguntas ‘controversiales’: ¿Está Estados Unidos listo para una mujer en la presidencia? ¿Qué significa para Estados Unidos tener un Presidente negro? ¿Podrá Richardson ser el primer candidato de origen mexicano a la presidencia? ¿Representa John Edwards a los blancos empobrecidos del país? Preguntas que por supuesto carecen de respuestas razonables. Llega entonces el momento de ‘fabricar la nota’. Accidentalmente escribir Osama en lugar de Obama, porque sospechan que el público conectará los puntos y concluirá que es nombre de Barack es ilegible e inelegible. El reportaje sobre la formación escolar de Obama en una supuesta escuela musulmana de Indonesia a la que asistió a los ¡6 años!, y que resultó ser una escuela pública secular.

Todo encaja perfectamente para una cobertura hollywoodense de la elección. Hillary Clinton como una amazona implacable que recoge millones y millones de dólares al trote, que ha hecho del centro y sus indefiniciones su casa. Barack Obama como el político carismático y extraño desde el nombre hasta los rasgos, un político afro-americano que no llega a ser propiamente negro. John Edwards como el ‘niño bonito’ de la pobreza, el hijo de un minero que se convirtió en un exitoso abogado y político, el rostro del ‘sueño americano’. Bill Richardson como el hombre experimentado pero gris, el gobernador del estado más pobre del país, peligrosamente cercano a México, en donde para colmo vivió sus primeros años de vida.

Así, la elección primaria se perfila como la contienda entre las muchas partes del Partido Demócrata. El despertar de sus dilemas como el partido de las muchas minorías y sus agendas. La identidades cruzan en todas la direcciones, por ejemplo, la dirección del voto afroamericano no es clara entre Obama y Clinton. Irónicamente, Richardson y Edwards, los únicos precandidatos que hasta el momento tienen posturas claras de política pública, le apuestan a su inclusión en la fórmula a la vicepresidencia. Las combinaciones están abiertas: ¿Una presidenta con un vicepresidente hispano? ¿Un presidente negro con un vicepresidente blanco? ¿Una fórmula blanca de un lado y negro-hispano del otro?...categorías y etiquetas ¡Qué aburrición!

18.1.07

El Excremento del Diablo (Excelsior, 18/01/07)

Desde mediados del siglo XIX el petróleo ha sido motor del desarrollo mundial. Muchos vieron en el petróleo una oportunidad única para mejorar la calidad de vida de los habitantes de los países afortunados que contaban en sus subsuelos con enormes reservas. La demanda mundial de petróleo es prácticamente inelástica a los cambios en el precio, los ingresos por su exportación son inmensos, una bendición. De ahí su calificación como ‘oro negro’.

Lejos de haber mejorado la vida de los habitantes de los países productores y exportadores de petróleo, en la mayoría de los casos la ha empeorado. Por ello, Juan Pablo Pérez Alfonso, el principal promotor por parte de Venezuela para la creación de la OPEP allá en 1959, lo llamó ‘el excremento del diablo’. Pérez Alfonso no vio en el petróleo una bendición, sino una maldición de los hombres. Tenía razón.

El primer efecto negativo del petróleo tiene que ver con el crecimiento económico, la llamada ‘enfermedad holandesa’ de las economías que dependen de la producción y exportación de un solo bien, sobrevalúan su moneda, limitan la competitividad de los otros sectores económicos, y reducen las posibilidades de crecimiento económico. El Open Society Institute ha calculado que en promedio entre 1960 y 1990 los países sin recursos energéticos crecieron entre 2 y 3 veces más que los países con recursos energéticos.

El segundo efecto negativo es preocupante: la riqueza generada por la exportación de petróleo no mejora la calidad de vida de la gente. Por ejemplo, si comparamos los rankings mundiales del Índice de Desarrollo Humano (IDH) y de PIB per cápita, en donde un valor positivo significa que el país ha logrado un mayor IDH al esperado y un valor negativo significa que el país tiene un IDH mucho menor al esperado por su PIB per cápita, la imagen se vuelve clara. De los 15 mayores exportadores de petróleo sólo 6 tienen un valor positivo, mientras que 9 se encuentran en valores negativos. El caso más extremo es Guinea Ecuatorial, un país en extremo dependiente de sus exportaciones petroleras, que ocupa el lugar 87 en PIB per cápita y el lugar 177 en el IDH.

El tercer efecto negativo es angustiante: los países dependientes de la exportación de petróleo tienden a ser autoritarios, como lo comprobó el politólogo Leonard Wantchekon. Peor aún, las autocracias petroleras son más duraderas que las autocracias no petroleras, como lo demostró el politólogo Michael Ross. De los 10 mayores exportadores de petróleo en el mundo, únicamente 2 son democracias libres (Noruega y México), 3 son parcialmente libres (Nigeria, Venezuela y Kuwait) y los 5 restantes son países no libres. En contraste, de los 10 mayores importadores de petróleo, sólo uno es un país no libre (China), el resto son democracias libres. Por supuesto, el efecto no democrático tiene que ver directamente con los mecanismos de distribución y transparencia de los recursos petroleros: los gobiernos tienen más dinero para comprar y/o reprimir ciudadanos. Pero tiene también que ver con los efectos desestabilizadores, por ejemplo, la prolongación y el endurecimiento de las guerras civiles en países petroleros (i.e. Angola).

Sí, el petróleo puede ser una maldición, limitar el crecimiento, reducir incentivos para el gasto social y facilitar la inestabilidad política y el autoritarismo. Pero no hay maldiciones sin la mano activa de los hombres. Aquellos que inhiben la formación de instituciones reguladoras, que ven en el petróleo un medio para su prolongación en el poder, que no entienden el Estado sin apellidos. Esos son los malditos.

9.1.07

México-Washington, vía Latinoamérica (Excelsior, 090107)

El sexenio de Felipe Calderón inició con una nueva postura mediática. La presencia del ejecutivo en los medios ya no es inútil y ansiosa: la declaración espontánea, el chascarrillo para la nota o el spot repetido hasta el delirio. La cobertura en medios del gobierno calderonista parece sujetarse ahora a las acciones visibles de gobierno, ya los operativos contra el narcotráfico en Michoacán y Tijuana, ya la ampliación del seguro de salud, ya la definición de una ‘línea institucional de declaraciones’.

Como parte de esta austeridad noticiosa el gabinete calderonista se ha disciplinado. En contraste con el ‘gabinete montessori’ del Presidente Fox, los miembros del gabinete de Felipe Calderón levantan la mano antes de hablar. A poco más de un mes de haber tomado posesión del cargo, la canciller Patricia Espinosa no había tenido una sola aparición notoria en medios. Finalmente el pasado lunes, con motivo de la XVIII reunión de cónsules y embajadores, la cancillería dio la nota al declarar en voz de su vocero Víctor Áviles Castro que se había reiniciado el diálogo con el gobierno venezolano para regularizar las relaciones bilaterales.

Por supuesto, no es aleatorio que la primera nota de la cancillería se refiera a la relación de México con un país de América Latina, ahí se encuentran las principales magulladuras de la accidentada política exterior foxista y hacia ahí dirigió sus primeros pasos Felipe Calderón como Presidente electo.

La relación de México con el resto de América Latina ha estado definida por un inevitable romanticismo y una innegable desvinculación económica. América Latina representa un continuo lingüístico, cultural e histórico único en el planeta, nos hemos soñado desde el inicio de nuestra vida independiente como una unicidad. Este continuo cultural no ha encontrado compañía en un continuo político y económico. Ello es particularmente cierto en el caso de México, en donde hemos sido latinoamericanos de confesión y norteamericanos de profesión.

Los datos no mienten, económicamente México pertenece a Norteamérica. En 1994, 78% del total de nuestro comercio exterior se realizaba con Estados Unidos y Canadá, y únicamente un 3.6% con América Latina. Para el 2005 las proporciones pasaron al 72% y 4.3% respectivamente. La totalidad de nuestro comercio con Latinoamérica representa poco más del 6% del valor de nuestro comercio con Estados Unidos.

Dos obviedades: nuestra relación bilateral más importante es con Estados Unidos y nuestros vínculos con América Latina son francamente débiles. El error ha consistido en ver en lo segundo una consecuencia natural de lo primero. En efecto, los intereses económicos de México en Latinoamérica son reducidos; no obstante, no podemos pensar en una política exterior mexicana activa que no pase por la región. La participación protagónica de México en organismos multilaterales, en el tratamiento global de temas como los derechos humanos, la migración, el narcotráfico y la liberalización del comercio de los países desarrollados, depende del liderazgo regional que México logre adquirir en América Latina.

En consecuencia, el peso diplomático de nuestro país frente a los Estados Unidos estará vinculado a nuestro peso diplomático en Latinoamérica. Para Estados Unidos, México es un país demasiado cercano y prominente para ser ignorado, pero lo suficientemente débil para ser postergado. México es una prioridad económica, no diplomática. En el trayecto entre México y Washington habrá que abrir itinerarios frecuentes con escalas en Centro y Sudamérica.

3.1.07

Las 10 del 2006 (Publicado en Excelsior 27/12/06 y 03/01/07)

El 2006 termina con un sabor confuso, mitad alivio mitad espera. El 2006 termina y en esta columna le damos cierre con un conteo de los que pueden ser los 10 eventos más significativos del año.

10. Elecciones Latinoamericanas. Se vivieron elecciones presidenciales en 8 países latinoamericanos. La conclusión central es clara: América Latina es hoy una región democrática. Las elecciones de Costa Rica, México y Ecuador trajeron a la mesa los riesgos de las elecciones cerradas y en su caso, la fortaleza de las instituciones electorales. Presenciamos además la reelección de tres líderes, Álvaro Uribe en Colombia, Lula da Silva en Brasil y Hugo Chávez en Venezuela, electorados que premian lo que consideran un buen desempeño de sus gobernantes. Atestiguamos también el regreso al poder de dos presidentes que en su momento dejaron saldos desastrosos en sus países, Alan García en Perú y Daniel Ortega en Nicaragua. América Latina elige.


9. Triunfo Demócrata. Después de un dominio republicano en el Congreso estadounidense que duró más de 10 años, el pasado 7 de noviembre los demócratas se hicieron del control de ambas cámaras. El electorado señaló su inconformidad con el status quo de la política exterior y la Presidencia de George W. Bush se enfrenta por primera vez a la necesidad real de revisar sus acciones en Irak y generar acuerdos en el Congreso.


8. Parálisis en Irak. Después de 3 años de la invasión estadounidense a Irak, el país se encuentra paralizado entre algo que no llega a guerra civil y algo que tampoco llega a democracia. Las acciones militares se han reducido a la contención y el gobierno irakí no encuentra aún mecanismos institucionales para la pacificación interna. El reto cae en las manos del gobierno estadounidense, que debe al tiempo encontrar opciones de salida y garantizar la viabilidad de la democracia en Irak.


7. África. Éste es ya un continente con dos rostros. Por un lado, tenemos el rostro de las naciones africanas que han logrado mantener gobiernos democráticos estables con tazas de crecimiento económico razonables: Sudáfrica, Namibia, Botswana, Senegal, Ghana, Benin, Mali y con suerte, Liberia. Por el otro lado, la África con un rostro carente, beligerante, dividido y doliente. La África del desastre humanitario en Darfur (Sudán), la África en la frontera del conflicto entre Etiopia y Somalia, la África autoritaria que acaba con todo en Zimbabwe, Congo, Rwanda, Camerún, Chad, Sudán y Costa de Marfil.


6. China e India. En 2006 ambos países consolidaron su lugar entre las grandes economías globales. China crece y crece, y por ello se enfrenta a retos mayores: la contención de las desigualdades, la protección al medio ambiente y, sobre todo, el acompañamiento del desarrollo con formas democráticas. India, que había usada sistemáticamente como un ejemplo de cómo las democracias pobres no crecen, encontró desde inicios de los noventa políticas de crecimiento exitosas, orientadas por el comercio, la inversión externa y la tecnología. Los retos indios son claros, el combate a la pobreza y la inclusión de todas sus regiones en el desarrollo.


5. Uniones Gay. Ya en matrimonio, ya en uniones civiles, ya en sociedades de convivencia, las parejas del mismo sexo de varios países y ciudades se encuentran por primera vez en la capacidad de ejercer el derecho básico a los efectos legales de los afectos. El 2006 concretó lo que ya parece ser un proceso irreversible en las democracias. Hoy 5 países admiten el matrimonio gay, 18 países ofrecen uniones civiles entre personas del mismo sexo, así como en algunos estados o regiones de 5 países más (entre ellos el Distrito Federal).

4. Tema Migratorio. El 2006 no fue el año de las migraciones, esas han existido siempre, pero sí fue sin duda el año de los debates sobre el tema. El 2006 evidenció las tensiones entre la globalidad que promueve del libre tránsito de insumos, productos y capitales, y los Estados que se alarman frente al tránsito espontáneo de la fuerza de trabajo. La nota se centró en Estados Unidos y la mutación de una reforma migratoria integral congruente con la regionalización económica en Norteamérica, en una ley que mantiene el status quo y le incorpora la construcción de un muro fronterizo como mensaje electoral vacío. Pero el debate migratorio también ha alcanzado a Europa que mientras permite el libre paso de trabajadores entre los miembros de la Unión Europea, cierra las puertas a los inmigrantes africanos y asiáticos. Síntomas de una modernidad que no concilia necesidades económicas con incentivos políticos.

3. Líbano-Israel-Palestina. Un fantasma recorrió medio oriente, es el fantasma de los Estados no natos. Líbano y Palestina comparten un atributo, son países sin Estado, presas de actores no-estatales que no encuentran su espacio fuera de la violencia, Hezbolá y Hamas. El conflicto entre Israel y ambos países encuentra sus raíces en ese atributo compartido. Pero Israel lleva culpas, ha permitido hacer del conflicto un tema electoral y ha entorpecido la consolidación de los dos Estados vecinos. La solución al conflicto regional pasa por el fortalecimiento de los Estados palestino y libanés; esto es, por la terminación de los brazos armados del Hezbolá y Hamas. Esto abriría las puertas a la formación de una región democrática única en medio oriente y eventualmente, a su pacificación.

2. El fin de los supremos. Los dictadores latinoamericanos enfermaron, padecieron y algunos murieron. Alfredo Stroessner en Paraguay, Augusto Pinochet en Chile, Fidel Castro en Cuba, Jorge Rafael Videla en Argentina, los latinoamericanos vimos secarse los residuos del siglo XX y nos mostramos dispuestos a darles cabal sepultura. Mientras en América Latina los supremos se desvanecen de forma natural, en Irak los pasados se ejecutan como atajo para los futuros. La imagen de Saddam Hussein en la horca es la imagen de la estupidez, de la venganza disfrazada de justicia. Decíamos que Irak es algo que no llega a guerra civil y algo que tampoco llega a democracia. Decíamos también que las democracias no se construyen con horcas y cadáveres, esos son insumos para el resentimiento y la división.


1. El mundo dividido. La condición central del mundo en el 2006 pocas veces fue noticia y es que una tragedia repetida termina por convertirse en silencio incómodo. El mundo se encuentra dividido, no en imperios ni en odiosos bloques ideológicos, sino en niveles y potencialidades de desarrollo intolerablemente dispares. La desigualdad económica central ya no se encuentra entre grandes regiones del mundo, sino que se ubica entre países dentro de regiones y, sobre todo, entre estratos sociales dentro de los países. El ingreso del 1% más rico del mundo equivale al del 60% más pobre. Por supuesto, el problema no está en la existencia de ricos, sino en la continuidad de los pobres. La pobreza es pegajosa y genera ciclos viciosos de mortalidad, baja educación, desnutrición, violencia e inestabilidad políticas. Alrededor de 3 mil millones de individuos que no han encontrado aún en la mundialización económica salidas a la marginación, que se encuentran impedidos para ejercer sus libertades, para poder ser.


20.12.06

192 Millones (Publicado en Excelsior 20/12/06)

Hagamos la historia de dos lugares. En el primero de ellos 39% de la población mayor de 15 años no terminó la primaria, el 26% de los hogares no cuentan con agua entubada y el 70% de la población ocupada obtiene menos de 2 salarios mínimos por su trabajo. En el segundo, 13% de la población mayor de 15 años no terminó la primaria, sólo 3% de los hogares no tienen agua entubada y menos del 24% de la población ocupada gana menos de 2 salarios mínimos. El primero de ellos tiene una tasa de inmigración neta del 3.6%, mientras que el segundo tiene una tasa de emigración neta del 4.5%.

La diferencia en el ingreso per cápita entre ambos lugares es similar al que existe entre México y Estados Unidos, en promedio por cada dólar de ingreso de los habitantes del primer lugar, los habitantes del segundo lugar obtienen 4. De esas dimensiones es la brecha entre Oaxaca y Nuevo León. Dos realidades completamente disímiles, a sólo 1350 kilómetros de distancia y dentro de las fronteras de un mismo país. La brecha se agranda monstruosamente si vemos a su interior.

Hemos citado la cifra antes, el ingreso per cápita (en dólares ajustados) del municipio más rico de Nuevo León es de casi 33 mil, mientras que el ingreso per cápita del municipio más pobre de Oaxaca es de 149. El ingreso de un habitante del primero equivale al ingreso de 220 habitantes del segundo, una proporción dos veces mayor a la que existe entre el país más rico del mundo, Luxemburgo, y el más pobre, Malawi.

Este es y ha sido siempre un mundo de desigualdades y migraciones. No se podría entender nuestra historia sin hablar de los flujos poblacionales entre territorios y continentes. Ya por la guerra, ya por el hambre, ya por la curiosidad. Los tres grandes motores. El Estado-Nación es una invención reciente, como lo son las fronteras infranqueables y la restricción al flujo del trabajo, el patito feo de la economía global.

El pasado 18 de diciembre fue el día del migrante internacional. De acuerdo con las Naciones Unidas hay en el mundo alrededor de 192 millones de personas que radican en un país distinto al de su nacimiento, esto es casi un 3% de la población mundial. Se trata del intercambio lógico entre países con dotaciones distintas de insumos de producción, capital y trabajo. La desigualdad. El mercado hace su trabajo. Se trata igualmente de un proceso cultural único, el encuentro entre lo más local y lo más global, el diálogo casi involuntario entre desiguales, una torre de Babel hecha de escalinatas y pasadizos.

Se trata finalmente de un reto democrático. Los flujos migratorios y las políticas de asimilación selectiva de los países receptores han generado una población políticamente flotante. Individuos que votan con los píes en el origen para carecer de toda posibilidad de ciudadanía y representación en el destino. Poblaciones que aguardan dos o tres generaciones para hacerse de una voz política.

“La pobreza exige, dijo mi abuelo reflexionando en su decisión de migrar a los Estados Unidos”, así inicia el relato de Janet Martínez, una estudiante universitaria de California, nieta de un indio zapoteca que emigró hacia el norte en 1970 para ahorrar dinero, regresar a su pueblo en Oaxaca y comprarse dos vacas, quien se hizo acreedora al primer lugar en la categoría de 12 a 20 años del primer concurso ‘Historias de Migrantes. México-Estados Unidos’. A Janet ya no es la pobreza lo que le exige, sino la inquietud de ser, de poder ser. No otra cosa es la libertad.

17.12.06

Rimming y Rimando

Fue uno de esos descubrimientos semánticos que saben a más. Discutía con un perfecto desconocido sobre lo que es cultura y yo me aferraba con pasión a la idea de que lo que no fluye no es cultura, lo que invalida no pocas salas de concierto y galerias de martini.

Enfrentado a mi aferre, el susodicho me dijo, 'me vas a salir con que hasta lo más sórdido puede ser cultura'

A lo que yo, o una parte de yo, respondí: '¡Claro! como rimming y rimando'

Métrica, palabras ajustadas al sonido y alguien en posición muy incómoda...Sublime!

'Qué es rimming?' me respondió...

Agh, las barreras del lenguaje...

14.12.06

La Precocidad (o qué tal estos chamacos!)

Por azares del destino (y las ganas, que nunca faltan), caí en una cadena de blogs escritos en exclusivo por una juventud que no parezco encontrar por ningún otro lado. No sé si sea una tendencia de la que simplemente no me he enterado o se trata, como sospecho, de un quasi club de Toby tecleador y conmovedor.
Muchos de sus miembros pertenecen a estas generaciones misteriosas de diseño y comunicación de la UNAM, aunque hay por ahí un par de miembros aleatorios, como un paisano en Phoenix, otro en NYC, uno más en Berlín y hasta una niña preparatoriana de escuela bien, de familia bien, con carita de Belinda y actitud de Lucha Reyes.
La diferencia con mi experiencia profesionalizante es enorme. Lo mio fue ir al CIDE, a convivir con los mismos 20 gatos por 5 años...gelatinas institucionalizadas. El texto con tinta y escarbándose sabrá Dios que ausencias.
No, estos niños se recrean munditos y risas, soplan al pastel con total indiferencia y le dan a este país un par de soplamocos muy bien puestos.
La cadena es auto-contenida...(me limitaré a los trascendentales)

Empecé por Caleidovisión, hoyo negro de un chamaco que resultó ser vecino mío, pero a quien no he tenido el placer de conocer, que se ha proclamado Primera Dama legítima de México y medita casi con ansiedad sobre el cine y la sub-estimación de Sofia Coppola como cineasta...(I mean!)

El propio joven que se quema y lo contempla me dio el vínculo a la chicuela que se asume como Melcocha Barata, sublime tautología, porque se sabe que toda melcocha carece de valor de mercado y se limita a ser azúcar mal quemada. La pluma de la melcocha no tiene un gránulo de desperdicio. Y cito: "De nada sirvieron las pláticas intrigosas donde se criticaba con ardor a la prima que se besuqueaba en el rincón y usaba calzones negros o a la que no le daba pena decir que ya menstruaba. " y concluye tenáz "Y el cálculo renal no es más que una alegoría inducida o unos besos que provocaron histerias innecesarias y conjeturas adolescentescas. Culpa de la noche, del alcohol y de la primavera precoz o tardía. A saber. No se enoje que no es para tanto." ¿Quién podría en su sano juicio enojarse ante tal colección de intencionalidad?

El camino pasa por uno de los mejores, auto-nombrado Yo Mismo (¡tiembla creatividad!) y auto-definido como Cronopio Apachurrado, otra obviedad reveladora, el cronopio hecho mierda por un mundo de famas (el eterno regreso a Cortazar, sí señor). El Cronopio este diserta sobre su vida de oficinista condenado a los espacios meta-laborales, y recurre con muchísimo éxito al humor que a mi me arrancó las más sinceras carcajadas desde la caída de Juanga.

Mención especial merece Chidoguán (por qué me retiré del vicio), avecindado en la horripilante New York Shity (coladera en la que pasé casi 5 largos años de mi finita existencia). Pero al muchacho le asiste la impermeabilización, cito: "Los gringos tienen cuarenta y tres palabras para nombrar el concepto de "cerveza", veintisiete para "televisión" y catorce para "lucro". No tienen palabra para "descuajaringar". Y eso que vive a escasas 2 cuadras de NYU en una callesita llamada Cornellia St, cuyo mayor atractivo son los jugos de la esquina.

De la preparatoriana bien Zombie en un Frasco se agradece la capacidad de explicitar la orfandad de las élites nacionales que sufren de una excesiva capacidad de consumo y una inflamación alarmante en la parte del cerebro que se encarga de ignorar: "Oh, soy tan pendejamente hermosa."

Concluyo el tour post-adolescente pre-descalabro con el fulano que en el nombre lleva la penitencia: Sala Verga (por que como sabemos nada reconforta más que la certeza de mandarse a o agarrarse la o ambas). El autor radica en Phoenix (razón de sobra para ponerse negro), y su táctica es sencilla pero exitosa: temas inmediatos, lenguaje ineditable y frases levanta-cejas. Para muestra un botonazo: La viejita cagapalos...

Refreshing!

13.12.06

Pinochet sin Excusas (Publicado en Excelsior, 13/12/06)

“Habla el Presidente de la República desde el Palacio de La Moneda. Informaciones confirmadas señalan que un sector de la marinería habría aislado Valparaíso y que la ciudad estaría ocupada, lo que significa un levantamiento contra el gobierno, del gobierno legítimamente constituido, del gobierno que está amparado por la ley y la voluntad del ciudadano.” Con esas palabras comenzó el Presidente Salvador Allende su serie de mensajes radiofónicos aquel 11 de septiembre de 1973. La radio se convirtió para Allende en el único medio para hablar con el pueblo chileno y aquellos mensajes se convirtieron en historia viva, el relato de un hombre entristecido, defraudado y traicionado.

La tristeza se comparte, junto con el resentimiento contra quien encontró en la cobardía y los cañones los medios para tumbar las ideas de un Presidente democráticamente electo. La presidencia de Allende ha sido usada ad nauseum como la evidencia número uno de las deficiencias institucionales de los regímenes presidenciales. Un gobierno minoritario –Allende fue electo con sólo 36.6% de los votos y con una distancia mínima de 2% sobre el candidato de la derecha- sin mayoría en el Congreso. La historia es conocida: parálisis gubernamental, polarización social y la ausencia de mecanismos institucionales para modificar el status quo.

Los regímenes parlamentarios pueden llamar a nuevas elecciones y formar un nuevo gobierno. En cambio, nos cuentan que en los regímenes presidenciales se termina por buscar destrabar los nudos institucionales por medios no institucionales. Los golpes de estado aparecen como resultados casi lógicos de la combinación malévola de un Presidente electo por mayoría simple y un Congreso electo por el principio de representación proporcional. El eterno gobierno dividido. Ya sabemos que las instituciones definen escenarios e incentivos, pero las culpas permanecen en los hombres. Nada los obliga a la usurpación, la deslealtad o la violencia.

América Latina ha sido el reino de los usurpadores. De quienes han visto en el gobierno un motín personal o ideológico (o ambos). Augusto Pinochet fue uno de ellos, con todos sus adjetivos: traidor, dictador, asesino y cobarde. De derechas o de izquierdas, lo mismo, odiosos.

Hay quienes buscan matices. Nos dicen que fue un dictador, pero un dictador popular. Como si en el apoyo ambulante y pancartero se encontrara algún tipo de legitimidad. También nos cuentan de sus éxitos económicos. El Washigton Post afirma sin pudor: “Augusto Pinochet torturó y asesinó. Su legado es el país más exitoso de Latinoamérica.” Como si lo uno fuera causa o excusa de lo otro. Como si no supiéramos que el desarrollo no pasa por la negación de las libertades. Como si no supiéramos que bajo Pinochet el PIB per cápita real de los chilenos creció en un 2% promedio anual, mientras que bajo los gobiernos democráticos a partir de 1990 lo ha hecho a una tasa cercana al 5%. El éxito chileno le debe poco a Pinochet y sus Chicago Boys, y mucho a la capacidad de los socialdemócratas para formar coaliciones de gobierno estables y priorizar la inversión en capital humano.

Pinochet murió y no hay residuos de alegría. Su muerte nos recuerda sólo lo que somos capac de hacernos, lo que no debemos olvidar, lo que no podemos volvernos a permitir: “El pueblo debe defenderse, pero no sacrificarse. El pueblo no debe dejarse arrasar ni acribillar, pero tampoco puede humillarse.” Era la voz de Allende antes de darse uesn tiro a solas en la Casa de la Moneda. “Estas son mis últimas palabras y tengo la certeza de que mi sacrificio no será en vano, tengo la certeza de que, por lo menos, será una lección moral que castigará la felonía, la cobardía y la traición.” Y así fue.

12.12.06

La Condesa (o la condena de querer ser)

Escribí, comí y fumé en la Condesa. Es una condena, no por querer ser, sino de poder ser. En esta ciudad los cafés con inalámbrico se cuentan con los dedos de los pies. Me vi forzado a pensar mi odios al lugar. Es la condena de querer ser. La condesa vive de treintañeros caducos prematuramente. Los no jóvenes con la capacidad de consumo para vestirse, adornarse y laptearse como los cánones del consumo inmediato indican que la juventud se debe vestir, adornar y laptear. Boina, bota, jean old-looking, Ipod, Lap (apple please), chamarrita corta (portada con total indiferencia), gafa gruesa que disfraza de miopia la intencionalidad, mochilita cruzada...
Personajes que encuentran en el disfráz la posibilidad de ser personaje. Orfandad redonda. Orfandad repetida. Orfandad huérfana!
Lo estético pasa por los dígitos. El pasado pasa por la prueba insuperable de la simulación. El mundo es kitch. Esto es, lo que no pasa por la publicidad es kitch. Concepto simplón de quienes desde una occidentalidad asumida asumen que el resto es objeto de indagación curiosa y burlona. Los Tigres del Norte, Laura León, Frida Kahlo, Rigo Tovar, Cepillín, la Sonora Santanera, todo kitch. La cultura viva, como sólo puede ser, es kitch.
Los nacos son kitch también, por mera reducción al absurdo. El naco ha sido despojado de su capacidad de serlo. Lo naco nunca pudo ser real. Lo naco es sujeto de imitación y risa. Lo naco es un mito. Lejano, ausente, que viaja por otros medio, que come otras cosas, que habla de mundos que son igualmente míticos.
La Ciudad de México es una obscuridad. Todo fuera de los límites claros del circuito Coyoacán-Del Valle-Nápoles-Roma-Condesa-Polanco-Lomas-Palma-Interloma-Santa Fé es la nada. Una colección de aglomerados seres que provocan algo entre la intriga y la indiferencia. Ese algo existe.
Conclusión: no más.

6.12.06

El Que Dirán (Publicado en Excelsior 06/12/06)

Nos preocupa, es innegable. La percepción que otros se formen de nosotros nos inquieta. Queremos ser aprobados, reconocidos y hasta queridos. El qué dirán es criterio para comportarnos, para interactuar, pero sobre todo para evadir cuestionamientos, juicios o mofas. En México el cuidado de nuestra imagen al exterior fue central bajo el régimen de partido hegemónico. El PRI fue un maestro de la imagen. México se veía como un país ordenado, estable y progresista. Pocos regímenes no democráticos se han ganado niveles de aprobación y reconocimiento internacional como el mexicano.

A la toma de protesta de los presidentes priístas acudían los líderes de casi toda América Latina, incluido Fidel Castro, y su cobertura en la prensa internacional tenía siempre un tono de moderada aprobación. En el 2000 el tono cambió a franca celebración. La prensa internacional escribía con alegría por el síntoma más claro de la transición democrática mexicana. Las imágenes del 1 de diciembre del 2000 mostraban un México festivo, el primer Presidente de la oposición sonriente en la tribuna del Congreso y los congresistas de la oposición en calma aprobatoria.

Dicen que una imagen cuenta más que mil palabras, y dicen bien. La fotografía más repetida en la prensa internacional del 1 de diciembre del 2006 no muestra un México festivo. En ella se ve a un diputado del PRD con chamarra de cuero y pantalones de mezclilla, un silbato en la boca no se sabe si para tener voz propia o para acallar otras voces, que forcejea con una diputada el PAN, perfectamente peinada y vestida para la ocasión. Forcejean sin mirarse.

Una de las angustias recurrentes en México en torno al pasado 1 de diciembre, ha sido su impacto en nuestra imagen al exterior. Lo cierto es que la cobertura internacional fue más bien tibia. Aparentemente no sólo los mexicanos estamos fatigados de la puesta en escena que hemos visto desde el 2 de julio. Las notas de los diarios internacionales se limitan a lo indispensable, aunque acompañan la información en sus sitios de Internet con toques multimedia: galerías de fotos con diputados gritando, empujando o ambos; y videos que muestran a Felipe Calderón tomando protesta entre silbatos o bien a López Obrador en el Zócalo gritando al cielo.

El New York Times confirma que nunca en la historia reciente mexicana hubo una toma de protesta similar y subraya que la ceremonia duró sólo 4 minutos. El Washington Post enfatiza que el Presidente Calderón gobernará en un país divido y por ello afirma que no ignorará las razones detrás del quienes votaron por otra opción. La cadena CNN entrevista al ex presidente estadounidense George Bush quien no se declara preocupado por la situación porque al final “todo va a salir bien”. Por su parte, el gobernador de California bromea que lo visto desde las alturas de la Cámara de Diputados fue “buena acción”. La BBC también entra al chacoteo y relata sobre los diputados mexicanos que “no fue exactamente algo a la Mike Tyson, no hubo knockouts”.

Junto con la narración tragicómica de la toma de protesta, los medios internacionales también contaron a detalle otra historia. La de un país con instituciones políticas deficientes, que inhiben la representación política plena y la rendición de cuentas. La de un país desigual, pobre e inseguro. La de un país que exporta mano de obra como ningún otro. La de un país maniatado por los monopolios públicos y privados.

Ante el mundo México tiene un cuerpo adolescente, en transición, con partes que crecen a distintos ritmos, coyunturas que duelen, rebeldías que despiertan y, con suerte, futuros que sanan.

29.11.06

1990-2015 (Publicado en Excelsior 29/11/06)


Lo sabido. En el mundo hay miles de millones de pobres. La distribución de la pobreza es desigual entre los países del mundo. La pobreza inhibe el crecimiento y genera pobreza. Existe pues una brecha en los niveles de riqueza entre países y regiones del mundo. Sin embargo, ha existido también una diversidad de tendencias de crecimiento entre los países pobres, que indica que no todos los países pobres han permanecido pobres. Las historias de éxito son muy pocas y muy conocidas: Botswana, Chile, Corea del Sur, Taiwán y Japón.

La distribución del ingreso en el mundo se ha movido de una distribución con la mayoría de países aglomerados en niveles intermedios en 1950, a una distribución con dos grupos separados, un grupo de países de ingreso medio y alto, y un grupo enorme de países con ingresos bajos y muy bajos (Ouah, 1996). Las explicaciones son muchas, desde la condena a términos comerciales desventajosos sin efectos positivos para el crecimiento de los países pobres, defendida en su momento sobre todo por Raúl Prebisch, hasta el argumento de Paul Krugman que sugiere que la selección entre un equilibrio económico ‘pobre’ y uno de ‘crecimiento’ depende de las condiciones iniciales de los países y la capacidad del Estado para coordinar las expectativas de los actores económicos, una profecía auto-cumplida.

Hablar de pobreza o distribución de ingresos no deja de ser una abstracción. Los efectos concretos de la pobreza se viven y se sufren: desnutrición, mortalidad infantil, mortalidad materna, acceso limitado a servicios sanitarios y agua, viviendas irregulares, empleos precarios, y bajas tasas de escolaridad. La pobreza inhibe el desarrollo de capacidades individuales de desarrollo. La pobreza niega el ejercicio de libertades y derechos individuales.

La pobreza es pues un problema global. Bajo esta concepción se firmó el 8 de septiembre del 2000 la Declaración del Milenio de la ONU, que establece una agenda mundial para el mejoramiento en la calidad de vida de la población, mediante el cumplimiento de 8 objetivos básicos asociados a los temas de pobreza extrema, educación básica, equidad de género, mortalidad infantil, mortalidad materna, VIH/Sida y otras enfermedades, sustentabilidad ambiental y cooperación económica global. No sólo se trata del primer ejercicio consensuado para el desarrollo mundial, sino que los objetivos de desarrollo del milenio (ODM) establecen metas concretas y medibles para evaluar su cumplimiento, comparando indicadores entre el año de referencia 1990 y el año de término 2015.

Justamente como parte de este ejercicio de monitoreo y evaluación, el gobierno de México y el Sistema de Naciones Unidas presentan hoy el informe de avance 2006 de los ODM en nuestro país. En México, siendo un país de desarrollo medio, el cumplimiento de la mayoría de las metas obligatorias no ha representado un reto serio. No obstante, el informe es claro en señalar las áreas en las que presentamos aún evidentes problemas: desigualdad alimentaria, eficiencia terminal y calidad educativa en niveles educativos de secundaria y preparatoria, mayor equidad de género en los cuerpos de representación política, mortalidad materna, y el desarrollo de políticas sustentables de crecimiento.

Para sorpresa de pocos, el problema central en México es la desigualdad. Los indicadores nacionales usados para la evaluación de metas esconden profundas disparidades entre regiones, zonas rurales y urbanas, y sobre todo, entre población indígena y no indígena. Los mexicanos contamos con capacidades terriblemente desiguales para desarrollarnos y ejercer nuestros derechos y libertades. El gobierno mexicano tiene el reto de hacer suyos los ODM, institucionalizar su cumplimiento y hacerlo mediante la reducción de las brechas de desarrollo entre mexicanos.

22.11.06

Adios a mi Adrelanina (Publicado en Excelsior 22/11/06)


Se acabaron las masas dirigidas, coordinadas y uniformadas. Esos veintes de noviembre sincronizados hasta en los significados. El Estado autoritario que veía en la burocracia vestida de pants un síntoma innegable de progreso y bienestar. Las cartulinas que formaban precisas ya el rostro de Madero, ya la silueta de Villa. La dualidad revolucionaria que permanece. La revolución mexicana que se movía en pausas, in-ti-tu-cio-nal-men-te.

Llegó la lucha por sus significados, por la colocación emocional de nombres entre justos y pecadores. Los demócratas contra los caudillos. Los contenidos sociales de la Revolución contra sus sentidos institucionales. Tenía razón Carlos Fuentes cuando apuntaba que uno de los sentidos de la Revolución mexicana fue desenterrar aquel espejo con que nos encantaron nuestros padres españoles para vernos por vez primera como mexicanos: resentidos, olvidados, asombrados, y como siempre, alborotados. Ese espejo no lo hemos vuelto a enterrar.

¿Somos aquel México lúcido y preciso que lee a Madero y busca su redención? ¿Somos aquel México bronco y polvoso que lee signos en los montes y transforma la búsqueda en orfandad? ¿Somos la cercanía que abraza o la cercanía que golpea?

El 20 de noviembre se nos presentó como un acto de elección. Las puertas cerradas de Los Pinos o la plataforma dispuesta del Zócalo. En Juárez y su continuación, Madero (chiste histórico-peatonal) la venta de banderines, muñecos de López Obrador, la película de Mandoki, gorras, tazas, de a 5, de a 10 y hasta de a 20 pesos. La pobreza encuentra formas de reírse en el espejo. “De norte a sur, de este a oeste, ganaremos esta lucha, cueste lo que cueste” grita la gente que se encamina como yo a un Zócalo repleto y pletórico como trabalenguas.

Los gritos siguen su orden, “sufragio efectivo, no Calderón”. Por fin, la figura de López Obrador en las pantallas (¿dónde más?), “¡señor del sombrero de campesino, quíteselo para poder ver!” exige una citadina disfrazada de huipil (aunque seamos del mismo barro…). La presentación del gabinete legítimo y de nombres inmejorables, Secretaría del Patrimonio Nacional, Secretaría de Asentamientos Humanos y Vivienda (como dos cosas distintas), Secretaria de Honestidad y Austeridad Republicana.

Andrés Manuel sube al estrado y una voz femenina nos pide que lo sigamos “recibiendo como se merece”, “¡Presidente! ¡Presidente! ¡Presidente!” responde la multitud afirmativa. Es la hora del himno nacional acompañado de manos que forman una V de victoria (y de voto devoto). De inmediato, la entrega de una especie de diploma de manos de Elena Poniatowska, justificación para la foto frente al águila juarista, como oposición al “águila mocha” (la batalla de los símbolos pasa por el tamaño de las alas). ¡Ay los nervios! sale Doña Rosario Ibarra con un retazo en la mano, “¡ya se la está poniendo!” grita nuevamente la del huipil. La imagen no miente, Andrés Manuel tiene ahora cruzada una banda presidencial, “¡Se ve, se siente, tenemos Presidente!”

Imposible no dejarse llevar por el momento, imposible no concluir su absurdo. Envidia de quien tiene fe y lo celebra, envidia curiosa envidiar a un ciego porque desarrolla el sentido del tacto. Imposible no ver en el Zócalo el paso final de la Revolución Mexicana a la historia. De un lado, el edificio del Ayuntamiento y los balcones de los hoteles, llenos, amarillos, ondeantes. El ruido. Del otro lado, el Palacio Nacional vacío, con las ventanas superiores sin vidrios, y la Catedral de campanas quietas. El silencio.

Este no es un festejo, es una separación. Lo entiendo. Nos sucede a muchos, no podemos separarnos sino es mediante una rabieta. No sabemos renunciar al placer, sino es por el dolor.